Regreso
Oscar H. Pralong
Eras muy pequeño cuando tuviste la primera pelea, sí, aquí en la Villa, fue en el caño de agua, te sangraron la nariz mocosa, claro, era uno mucho más grande que vos. Después…Bueno, después fueron más peleas que comida. En la escuela las peleas y golpes tuvieron más importancia, mucho más, que el cuaderno sucio que nunca llegaste a completar. Eso era antes… Antes del primer debut en un cuadrilátero. Tu primera pelea en el ring fue anterior a una de fondo, te perdonaron la entrada (no tenías para pagarla) y te dieron unos pesos. Qué difícil te resultaba calzarte los guantes y después qué pesados en el ring. Sí… Ya sé, hubieras preferido pelear, como en la calle, a “puño limpio”. Pero estabas allí, con el pantalón mugriento que te prestaron y tus zapatillas rotas. Pegaste. Al peso de los golpes, que dabas y recibías, tuviste que sumar el de los guantes. Ese peso (esto lo sabrías mucho después) se mide por onzas. Con el tiempo te familiarizarías con el ring, los guantes y el público. Fue en esas peleas (por la entrada y unos pocos pesos) cuando alguien te dijo “tu futuro está en los golpes”, sin duda el que te lo dijo no daba ni recibía golpes. Desde entonces tus golpes tuvieron un sentido, “el futuro”. Vinieron distintos cuadriláteros y un público que te aclamaba, era popular tu forma de golpear, fuerte, casi bárbara. Te confieso: Me gustaba verte en el ring. Por esa época creció tu fama y el éxito de tus golpes (buscando el futuro). Tu carrera fue rápida, dijeron meteórica. Giras por el exterior y peleas por la corona.
En plena gloria te rebelaste. Sí, te rebelaste. La rebelión del que creció entre golpes es no golpear. Así fue tu falta de entrenamiento, las borracheras. No aparecían en el ring esos golpes y tu forma de pelear, casi bárbara. Sin golpes y sin futuro te vi caer.
De tus giras de boxeador acabado, no quiero acordarme. Sí… Mejor no me acuerdo.
Hoy de nuevo en la Villa (población transitoria y olvidadiza). Son pocos los que saben de tu fama.
Tus trompadas, sólo golpes perdidos, en los árboles o paredes de madera, buscan un futuro que ya pasó.
En el texto se cuenta la historia de un:
En el texto se
En el texto se
TEXTO III:
En el texto se
¿Qué es la enfermedad por el virus del Ebola?
La enfermedad por el virus del Ebola, antes llamada fiebre hemorrágica del Ebola, es una enfermedad grave, a menudo fatal, con una tasa de letalidad de hasta 90%, causada por el virus del Ebola, que integra la familia de los filovirus.
El virus del Ebola fue identificado por primera vez en 1976, cuando se produjeron dos brotes simultáneos: uno en Yambuku, aldea próxima al río Ebola, en la República Democrática del Congo, y el otro en una región remota de Sudán.
No se conoce el origen del virus, pero pruebas actuales indican que murciélagos frugívoros (de la familia Pteropodidae) pueden ser huéspedes.
Disponível em: <http://goo.gl/YH4c6N>. Acesso em: 14 jan. 2016.En el texto publicado por la Organización Mundial de la Salud, la información de que dos brotes simultáneos hizo posible la identificación del virus Ebola equivale a:
En el Texto II, la relación entre el accidente de Japón y las medidas de seguridad citadas es de
En el Texto II, en los fragmentos que simulan el pensamiento del bebé, aparece una marca de acercamiento al interlocutor en:
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En el Texto II, el fragmento “Si me das otras cosas” expresa la noción de:
En el Texto II, el autor presenta una crítica explícita a